Retrospectiva de mi (ilógica) vida
Hoy cumplo veintidós años. Para mi, la edad siempre ha sido un problema. Al revés que mucha gente, no era por tener demasiado, sino por ser demasiado joven. Desde que tengo memoria siempre ha habido internet en mi casa. Primero vía BBS, a partir de 1995 a través de módem de 56 kbps, y tercero a través de ADSL (no me acuerdo la fecha, pero fue cuando empezaron a instalarse las primeras líneas de ADSL en domicilios particulares).
No empecé a utilizar internet de forma autónoma hasta principios del año 98. Me acuerdo perfectamente. Viví los booms del chat, de los grandes portales, de los primeros foros e incluso tuve un blog en una página chilena (o argentina ahora no recuerdo) con tan sólo doce años, en 2000. Se habla de la actual generación de niños como los primeros que nacieron en la era digital. Pero se olvidan de una generación, la mía, que en algunos casos (como yo) nacimos también en la era digital.
Siempre he sido muy precoz. En el año 2000 participaba en los chats de Ya! y, posteriormente, en el IRC. Poco después participé en una de las primeras comunidades que salían en habla hispana, en este caso dedicada a Harry Potter. Era finales del 2000 y yo contaba únicamente doce años. A través de esta comunidad realicé mi primer blog. Era muy curioso, pues la mayoría de los usuarios eran hispanoamericanos, por lo que para coincidir con ellos en el MSN Messenger, debía conectarme a primera hora de la mañana. Poco después ingresé en varias comunidades más, destacando el foro de ACB.COM (dónde aún escribo con regularidad) a finales de 2002.
A finales de 2003 empecé a escribir de forma esporádica en Noticiasdot.com. Era una consecuencia inevitable. Me encantaban los videojuegos (y aún me gustan) y solía escribir críticas y análisis en varias comunidades, por lo por que no escribirlas para Noticiasdot. Poco después, tal día como hoy, pero de 2004, y con dieciséis años, empecé a escribir de forma regular en el periódico. El 13 de mayo de 2004 me estrené en sociedad: Era la III Comida de Negocios Marqueze y tan sólo contaba con dieciséis años, un mes y un día. Desde ese día, hasta hoy, he asistido a multitud de eventos, reuniones, comidas, ferias, congresos, etc. Casi siempre con una misma tónica: Siempre he sido el más joven. Aún, con veintidós años me sigue sucediendo.
Este año me licenciaré, en algo que no tiene nada que ver con lo que trabajo, en Ciencias Políticas y de la Adminstración, por la Universidad Pompeu Fabra. Pero como comentó Steve Jobs en su archiconocido discurso en la Ceremonia de Graduación de Stanford en 2005: Nada de lo estudiado tiene ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida, pero como le pasó a él, espero (y ya me está empezando a suceder) que todo lo estudiado vuelva a mí en el momento que más lo precise. Es algo que no sé, como comenta Jobs: “por supuesto que era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en clase. Pero era muy, muy claro al mirar atrás diez años más tarde”.
Me licencio en el año que me toca, sin haber repetido nunca ningún curso. Y eso que no voy nunca a clase (se ha dado el caso que algunos profesores los conocí el día del examen final de la asignatura), pero he tenido la suerte de poder contar con excelentes compañeros que me han ayudado para estar al día en lo académico.
Como ya he comentado al principio (sí no se me han dormido por el camino) hoy cumplo veintidós años y pronto seré licenciado. Muchos de mis compañeros generacionales disfrutan de Internet desde hace relativamente poco, y algunos de ellos decidieron hace poco más de dos años hacerse un blog. Son los pasos lógicos y consecuentes. Lo ilógico es crearte un blog con tan sólo doce años o participar en reuniones (donde la tónica predominante era el gambling y el porno) siendo un adolescente. Lo ilógico es entrevistar a jóvenes promesas de Internet (como me pasó, por ejemplo con Luís y Pepe, creadores de UpToDown.Com) y ser más joven que ellos. Pero no por pocos meses, sino por varios años de diferencia. Lo ilógico es que, con veintidós años recién cumplidos, ser el cofundador de 25bcn, un evento de Networking que organizo de forma mensual con Natalia Kim.
A veces pienso que mi vida va demasiado deprisa, y eso, desgraciadamente, nunca sé si es bueno o es malo. El tiempo lo dirá. ¿Vosotros qué opináis?
